Esti blogue ñaz col enfotu d'asoleyar les esploraciones soterrañes desendolcaes por estremaos grupos d'espeleoloxía nel área kárstico de Las Mañangas, nel conceyu Llanes, Asturies. Equí podrás atopar les reseñes y topografíes de les cavidaes esploraes, y dellos otros trabayos rellacionaos.

Este blog nace con el deseo de dar a conocer las exploraciones subterráneas desarrolladas por diversos grupos de espeleología en el área kárstica de Las Mañangas, en el concejo de Llanes, Asturias. Aquí podrás encontrar las reseñas y las topografías de las cavidades exploradas, y otros trabajos relacionados.

Cueva la Vallina

(MA-02-03)

Porrúa, Llanes, Asturies

S.E.B. Escar / C.E. El Raigusu / G.E. Gorfolí / G.E. Sil, 2012-2013, 2016

Desarrollo: 2001 m.
Desnivel: 47 m. (+11/-36).
Topografía parcial a 28 de enero de 2016.

Coordenadas: UTM 30T X: 353.751, Y: 4807.948, Z: 70 m.s.n.m. (Dátum WGS84)

Localización: La cueva se encuentra muy próxima al pueblo de Porrúa, en la zona alta de la vallina que se encuentra detrás del lavadero y la fuente (H.uente la Vallina, MA-01).

Geología: Roca caliza oscura y laminada (Formación Barcaliente) del Carbonífero superior (Namuriense).

Uno de los ramales laterales de la Galería Principal.
Descripción: Se trata de una cavidad compleja, por lo que abordaremos su descripción por partes y sólo detallaremos lo reflejado en la topografía actualmente, y no la totalidad de lo explorado. Simplificando podríamos decir que la cueva consta de una galería principal fósil que finaliza en dos sendas salas, y de una galería activa que discurre a una cota más baja y paralela a la principal. Sin embargo son numerosos los conductos de menor desarrollo que parten de estas dos galerías y que complican sobremanera la descripción de la cavidad, por lo que se hace necesario abordarla por partes si se pretende describir de forma detallada. Cabe mencionar también que todos los sifones de la cavidad llegan a vaciarse completamente en estiaje severo, condiciones estas en las que han sido explorados.

- La zona de entrada: Dan acceso a la cavidad dos bocas (MA-02 y MA-03) de escasas dimensiones y muy próximas entre sí. La superior de ellas (cota +0 m de la topo, 72 m.s.n.m.) da paso a una pequeña sala en la que encontramos restos de una antigua cata o excavación, y que se prolonga hacia la derecha por escasos metros en una zona de techo bajo con columnas; por la izquierda conecta a través de una gatera descendente con la otra boca. La boca inferior (cota -2 m) es de menores dimensiones y obliga a arrastrarse; de inmediato llega por la derecha la gatera procedente de la boca superior. Dejando por la izquierda otra gatera de escaso desarrollo accedemos de inmediato a una galería de dimensiones más amplias, que desciende hacia la derecha formando una pequeña sala con una columna en el medio. Esta sala tiene un divertículo lateral y dos posibles continuaciones, que discurren paralelas a distintas alturas. Si tomamos la inferior tenemos un tramo de galería cómoda hasta un resalte descendente de 4 m formado por una colada; antes de este resalte tenemos a la derecha una trepada que nos conduce al conducto superior y por la que se descuelgan unas raíces de árboles. Descendido el resalte de 4 m tenemos una pequeña sala con una ventana arriba a la derecha y con una continuación cómoda a través de un laminador, el cual a los pocos metros nos conduce al inicio de la Galería Principal, la cual se nos presenta como un conducto de grandes dimensiones con una sección muy inclinada hacia la izquierda y tapizada de grandes bloques. Nada más entrar en esta galería, y si ascendemos un resalte de tres metros por la derecha, accedemos a una especie de sala que vuelve hacia atrás, y que comunica con la sala del R4 formando la ventana mencionada anteriormente. Además de este balcón, esta salita presenta dos continuaciones más: la primera es en ascenso, comunicando con una galería de sección freática que no es sino el conducto superior mencionado en la sala de entrada, y que nos conduce a la zona de las raíces ya citada; la otra continuación es un pozo de 4 m que nos conduce a un nivel inferior formado por un laminador descendente con numerosas formaciones y columnas (no topografiado).

Galería Principal.
- La Galería Principal y la Sala l’Arenal: Como queda dicho la Galería Principal se nos presenta como una rampa que cae de derecha a izquierda y que continúa de frente manteniendo esta sección y con numerosos y grandes bloques formando el suelo. A la derecha nos queda un resalte ascendente que nos conduce a la salita ya mencionada y a una rampa muy pindia que asciende hasta la cota +6 m comunicando con otra rampa que encontraremos más adelante. A la izquierda, si descendemos a lo más bajo de la galería, encontraremos un piso inferior aislado por los grandes bloques que vuelve a salir a la Galería Principal tras una veintena de metros; en este conducto inferior tenemos un paso descendente, donde se inicia la Conexión Norte a la Galería del Ríu de la que se hablará después. Si continuamos por la Galería Principal (con rumbo sureste) tras una veintena de metros de galería muy amplia nos encontramos con un gran bloque que divide la galería en dos, llegando a formar dos conductos distintos al llegar los bloques a tocar el techo. Por la parte superior, más altas que este gran bloque, tenemos a la derecha otras dos rampas ascendentes y de compleja descripción, las Rampas del Uro, que alcanzan la cota +11 m. y constituyen el punto más alto de la cavidad. Por la parte inferior el conducto es de menores dimensiones, con grandes bloques y en descenso hasta un punto donde suele acumularse una balsa de agua en época de lluvias (cota -15 m). Unas decenas de metros antes se nos presentan dos posibles continuaciones: una rampa descendente que se va estrechando hasta cerrar a cota -21; y una ventana elevada que conduce a un piso superior formado por un laminador muy concreccionado y que comunica con el ramal inferior de la Galería Principal a través de varios pozos de pequeña entidad. De vuelta a la Galería Principal, donde los dos conductos vuelven a formar una única galería de grandes dimensiones tenemos varias continuaciones: por abajo una salita anexa con un pocete que suele llenarse de agua; por arriba nos encontramos con un bloque ciclópeo que se ha desprendido de la pared, y que permite progresar tanto por su parte superior a modo de rampa ascendente muy concreccionada, como por su parte derecha a través de una diaclasa producto del desgajamiento del Gran Bloque. Esta diaclasa tiene un ramal ascendente por la derecha que comunica con las Rampas del Uro, y continuando por lo más evidente, de frente, nos conduce a una serie de laminadores embarrados de los que se hablará después.
Entre la Sala l'Arenal y la Sala los Peines.
Si volvemos a la Galería Principal tenemos aquí una parte más concreccionada que asciende levemente hasta una zona con gours (por desgracia muy pisoteados y dañados), la Sala del Belén; en este punto tenemos a la derecha un desfonde con dos pasos que conducen de vuelta a los laminadores del Gran Bloque, y que comunica también con la Galería del Ríu a través de la Conexión Sur, sector que se tratará por separado más tarde. La Galería Principal continúa en ascenso, aunque a la izquierda nos queda otro conducto poco evidente y muy concreccionado que conduce a la Sala los Peines y del que también se tratará después. Tras este desvío llegamos a un punto en el que Galería Principal disminuye sus dimensiones, con suelo de arena en parte, y un gran bloque a la izquierda; a partir de este punto la galería vuelve a descender, y justo aquí la galería se prolonga a la derecha a través de un laminador ascendente sin solución de continuidad. Bajamos por la galería principal en una zona más seca, con más arena y menos concreccionamiento, que al poco vuelve a ampliar sus dimensiones. Si bajamos un resalte a la derecha tenemos un pequeño pozo que comunica con el piso inferior de la Sala los Peines, del que se hablará después. Y también por la derecha, poco más allá, arranca un pequeño y estrecho meandro ascendente, Meandro del Guano, que cierra tras medio centenar de metros. Si continuamos de frente por la Galería Principal conectamos al poco trecho con una galería muy amplia que se presenta perpendicular a la que veníamos siguiendo, lugar adornado por unas hermosas y altas columnas. Esta galería hacia la izquierda (norte) se amplia de inmediato formando la Sala los Peines, y hacia la derecha desciende a través de un enorme caos de bloques hasta la Sala l’Arenal, conformando el conducto de mayor volumetría de toda la cavidad. Este gran caos de bloques desciende 20 m de desnivel (rumbo sur) hasta el fondo de la Sala l’Arenal, cuyo piso está formado de arenas y arcillas. Aunque hay numerosos pasos entre los grandes bloques de la rampa ninguno de ellos ofrece continuidad reseñable. En el punto más bajo de la sala, y por la derecha, una gatera descendente conduce de inmediato a un mínimo sifoncito (cota -33 m).

Techo de la Sala los Peines.
- El sector de la Sala los Peines: Situados en las grandes columnas donde finaliza la Galería Principal, y dando la espalda a la Sala l’Arenal, tendremos frente a nosotros la Sala los Peines, así llamada por las abundantes excéntricas con esta forma. Se trata de una sala amplia que se desfonda en su centro; por la izquierda quedan unas repisas colgadas a una cota elevada sobre el fondo de la sala, mientras por la derecha puede descenderse al fondo de la sala con relativa comodidad a través de una rampa. Justo al inicio de la sala, por la derecha, tenemos una gatera bajo un acúmulo de arena que ha sido desobstruida, dando paso a una pequeña salita sin solución de continuidad y bellamente adornada por espeleotemas. Si descendemos al fondo de la sala de los peines, formado por grandes bloques, comprobamos que esta tiene continuidad por debajo del gran resalte, dirigiéndose, por así decir, hacia atrás a través de un laminador amplio y de techo bajo. Siguiendo este laminador por la izquierda se convierte en una galería entre bloques de escasas dimensiones, que acaba conectando con la sala l'Arenal en la parte alta de la bloquera, y así mismo da acceso a la Conexión de la H.ilandera con la Galería del Ríu (esta última no topografiada). Si por el contrario continuamos por lo más evidente, el laminador se convierte en una pequeña galería en ascenso que comunica con la Galería Principal a través de la trepada de una pequeña chimenea entre bloques.
Zona alta de la Sala l'Arenal.
Además de los dos mencionados, hay un tercer conducto que comunica la Galería Principal con la Sala los Peines. Tiene su arranque por la izquierda de la Galería Principal poco más allá de la Sala del Belén, primero como una galería de techo bajo y después como un meandrito estrecho. Si lo seguimos en descenso el meandrito acaba comunicando con el laminador que forma el fondo de la Sala los Peines. No obstante este meandrito también tiene dos chimeneas ascendentes, cuya trepada nos sitúa en unas pequeñas galerías que comunican con las repisas situadas en lo alto de la Sala los Peines.

- La Conexión Norte y la Galería del Ríu en el tramo aguas abajo: Como ya se dijo, en la parte baja del inicio de la Galería Principal se encuentra una pequeña galería entre bloques, paralela a un nivel inferior, que nos deposita en la cabecera de un R4 sobre una sala amplia en rampa. Esta es la Conexión Norte al río. Esta rampa gana en dimensiones según desciende, y en su mitad tenemos otro R4, que salvamos colándonos por un agujero entre los bloques del resalte. Llegamos así al fondo de la rampa, una sala amplia por cuyo fondo discurre el río y con continuación tanto aguas arriba como aguas abajo, la Galería del Ríu. Aguas abajo el agua se pierde bajo un resalte, sobre el que tenemos la continuidad en una zona de bloques, para al poco volver a bajar al nivel del río, en una galería relativamente ancha, pero de escasa altura, lo que se va acentuando según avanzamos. El río discurre por la derecha de la galería, que en un punto concreto se bifurca para volver a unirse inmediatamente. Llegamos así a un paso más bajo en el que el agua cubre todo el ancho de la galería, y donde en aguas altas nos deberemos mojar. Superado este paso llegamos a una pequeña salita que tiene una diaclasa ascendente a la derecha; en lo alto la diaclasa se cierra, pero a la mitad tiene un paso impenetrable a la izquierda por el que discurre una notable corriente de aire. La continuación de frente en la salita suele estar sifonada. No obstante, en aguas bajas se accede a otra mínima salita ascendente con bloques y numerosas raíces, también intensamente ventilada; el río se pierde por una estrechez impenetrable. Sin duda esta corriente de aire hay que ponerla en relación con la cueva MA-05, muy próxima, y la corriente de la diaclasa con la surgencia MA-04, distante igualmente pocos metros.

Gatera sifonante al fondo de la Sala l'Arenal.
- El sector del Gran Bloque y la Conexión Sur: Si nos situamos en la diaclasa que discurre por la derecha del Gran Bloque ya descrito llegaremos, tras una estrechez, a otra diaclasa perpendicular a la anterior, ya por detrás del Gran Bloque. Desde aquí dos gateras estrechas nos conducen a un amplio laminador barroso en descenso, que por su extremo sur finaliza en unas estrecheces y por el extremo norte comunica con la Galería Principal formando un amplio balcón sobre la Sala del Belén. No obstante la continuación más evidente del laminador es hacia abajo (este), donde a través de un paso estrecho alcanzamos otro laminador, de mayor inclinación y también con mucho barro. De frente este laminador se verticaliza y desfonda hasta formar un pozo de pocos metros que cae sobre Conexión Sur a la Galería del Ríu. Si en el laminador nos desplazamos a la izquierda llegamos a una zona más llana con dos continuaciones, una en ascenso y otra en descenso: esta última nos lleva también a la rampa de la Conexión Sur y la continuación en ascenso nos conduce por una gatera a la Sala del Belén. De nuevo en la Sala del Belén (y por tanto en la Galería Principal) tenemos en su punto más bajo dos pasos estrechos y muy pendientes por los que salimos a la cabecera de la rampa que constituye la Conexión Sur. Esta rampa descendente presenta grandes bloques y mucha arcilla, y aunque tiene varios ramales (principalmente a la derecha, por donde conectaríamos con la Red del Reptilgusano), si seguimos hacia abajo acabamos llegando a una sala relativamente amplia por la que discurre el río con un cauce bien marcado. En aguas altas, tanto aguas arriba como aguas abajo nos encontraremos con pequeños sifones que cierran el paso; no obstante en estiaje estos sifones llegan a vaciarse por completo y permiten el paso.


Formaciones de 'caramelo' en la Sala Dune.
- La Galería del Ríu entre las dos conexiones: Si nos situamos nuevamente en la Conexión Norte, la Galería del Ríu prosigue aguas arriba con dimensiones cómodas, en una zona meandriforme con muchas formaciones en el techo y piso de arena. Tras unos 40 m. llegamos a un punto en el que el caudal surge de una gatera, sifonada en aguas altas. No obstante tenemos un paso más cómodo por encima, tras ascender un resalte. Tras un corto trecho volvemos a bajar a través de una rampa hasta la altura del cauce, y no mucho más allá el paso por el agua vuelve a complicarse, siendo mejor ascender otro resalte, ganando una sala con bloques y barro; en el fondo de esta sala de bloques el agua surge de una gatera sifonada. Siguiendo por esta sala ganando altura alcanzamos una ventana que comunica con una segunda sala, también con bloques y barro. Esta sala presenta un resalte de 2 m. que una vez descendido nos ofrece continuidad. Por un lado una gatera sifonada (que comunica con la anteriormente mencionada, lo que se ha comprobado en estiaje) y por el otro dos conductos que acaban uniéndose tras un trecho: uno una gatera meandriforme, y otro un laminador barroso. Donde se unen tenemos un paso ascendente a través de una diaclasa muy estrecha que nos deja en una salita a la que aporta un pequeño caudal (distinto del río que veníamos siguiendo) a través de una gatera. En la parte baja de esta sala tenemos la poza relativamente amplia de un sifón. Este sifón ha sido superado en estiaje: aguas abajo comunica con las gateras sifonantes que ya se mencionaron; aguas arriba una gatera descendente nos conduce a una estrecha diaclasa vertical que tras pocos metros nos deja en una sala más amplia. Esta sala tiene su cauce muy marcado por el centro y algunas continuaciones por los laterales. Si seguimos aguas arriba se alcanza otro paso, también sifonado en aguas altas, que se conforma como una gatera barrosa. Superada esta gatera sifonante llegamos a la sala amplia de la parte inferior de la Conexión Sur.

Ventana en la chimenea que marca
el final de la Galería del Ríu
- La Galería del Ríu aguas arriba y las salas Dune y Arrakis: Desde la sala al fondo de la Conexión Sur, y tras superar el sifoncito aguas arriba, llegamos a una galería con una sección semejante a la del resto de la Galería del Ríu, que progresa por una decenas de metros hasta un punto donde el agua surge entre bloques; en este tramo hay varias posibilidades de progresión hacia la derecha y en ascenso, por donde conectaríamos con la Red del Reptilgusano. Desde los bloques el paso más evidente es sin embargo de frente y en ascenso, alcanzando una salita más elevada con bloques, a lo largo de la cual volvemos a encontrar el activo, que discurre encajado en un meandro entre los bloques. De esta sala parte por la izquierda la Conexión de la H.ilandera (no topografiada) y por la izquierda tenemos continuación hacia la Red del Reptilgusano. Siguiendo el río, tras un tramo que se supera en oposición y después de descender una rampa, alcanzamos una zona relativamente más amplia y cómoda al nivel del activo, que forma unos pequeños rápidos. Tras una veintena de metros alcanzamos la poza de otro sifón, el Sifón Cabrón, que llega a vaciarse sólo en los estiajes más severos y que marca la cota más profunda de la cueva, -36 m. Superado el sifón, que del otro lado asciende mediante un resalte, tenemos una pequeña galería que concluye ante una gatera sifonante. Superada la gatera tenemos otra pequeña sala con dos continuaciones. Si seguimos por la más evidente, por donde aporta el activo, una nueva galería de escasas dimensiones nos da la continuidad. Tras unas decenas de metros y un giro de la galería llegamos a una sala de techo más alto, con suelo de grandes bloques y una chimenea en el otro extremo. En el fondo de la bloquera surge el activo, por una gatera que permite el paso; sin embargo hay otro paso más cómodo algo más allá en la bloquera. Por cualquiera de ellos ganamos una gatera que nos conduce a otro tramo de galería semejante al anterior. Al poco la galería se bifurca. Por abajo el activo discurre por una gatera que se sifona pero permite el paso en estiaje. Por arriba una galería meandriforme y concreccionada nos conduce a otra sala con grandes bloques y varias continuaciones: una chimenea que cierra en bloquera, una gatera seguida de diaclasa que también cierra, y un resalte descendente que nos deja nuevamente en el activo. Descendido el resalte, aporta por la izquierda la gatera sifonante que viene de aguas abajo; por la derecha una nueva gatera da paso a un corto meandro estrecho, el cual nos conduce a la Sala Dune. La sala Dune es una sala freática amplia, distinta a todo lo recorrido hasta aquí por la Galería del Ríu. Tiene dos pasos estrechos que comunican con otra sala contigua y aún más amplia, la Sala Arrakis, siendo reseñable que estas dos salas presentan grandes depósitos de arena. La Sala Arrakis presenta una rampa ascendente por la derecha que finaliza ante una estrechez impenetrable, y siguiendo el cauce del río tiene continuidad en una mínima galería que conduce de inmediato a otra salita mucho más modesta. Proseguimos por otra galería pequeña, y después por una gatera, comunicando con una chimenea que cierra por arriba en bloquera. Este punto no tiene continuidad aparente, aunque se siente una evidente corriente de aire. Supone además el punto de la cueva más alejado de la boca.

Peculiares formaciones erosionadas en la Sala Arrakis.
- La Red del Reptilgusano: La rampa de la Conexión Sur se divide en dos a medida que descendemos; lo más evidente para alcanzar el río es por la izquierda (ya descrito), mientras que por la derecha la rampa se va transformando en un conducto de pequeña sección que finalmente también alcanza la Galería del Ríu. De este conducto estrecho parten por la margen derecha tres gateras barrosas. Este es el inicio de la Red del Reptilgusano, una zona laberíntica y de difícil descripción. A modo de resumen podemos decir que todos los conductos se desarrollan a favor de la misma fractura que la Conexión Sur, de modo que las distintas gateras y pasajes van ganando altura hacia el oeste, mientras que hacia el este descienden hasta alcanzar la Galería del Ríu. Hacia arriba las distintas rampas que articulan este laberinto se van cerrando por obstrucciones de bloques, a excepción de una que enlaza con un laminador pendiente y muy estrecho, superado el cual alcanzamos una sala de medianas dimensiones, la Sala 'de espaldas te baldas'. Esta sala es a su vez el nodo que articula todo un sector de la cueva, ya que de ella parten varias continuidades (en su mayor parte sólo parcialmente exploradas y aún no topografiadas). La sala hacia arriba concluye en un tubo ascendente que termina cerrando a cota +0 m.

Historia: La cueva es conocida de antiguo por los vecinos de Porrúa. En el plano espeleológico la primera topografía realizada de la cueva es de los asturianos del G.E. Polifemo a finales de los años setenta, y abarca la Galería Principal con las salas l'Arenal y los Peines, y parte de la Galería del Ríu. En el año 2011 y en el marco de un estudio geológico se realiza una nueva topografía de la cavidad que incluye además el nivel inferior de Sala los Peines y que alcanza los 600 m. de desarrollo. Este estudio fue coordinado por la geóloga Gemma Pirla, a quien agradecemos la información facilitada. Numerosos grupos espeleológicos asturianos han visitado la cavidad a lo largo de los años, siendo visitada también con frecuencia por las empresas de turismo deportivo de la zona. La S.E.B. Escar comienza con las labores de revisión y topografía de la cueva en 2012, continuando en 2013. Se descubren en esos años numerosos pasajes y galerías vírgenes. Tras un prolongado parón en los trabajos se retoman las labores en 2016.

Toponimia: El nombre de la cueva hace referencia a la vallina boscosa donde su ubica la boca de la cavidad.

Biología: En la cavidad se han localizado en diversas ocasiones murciélagos rinolófidos, sin poder concretar especie. Entre los invertebrados se han identificado la araña Meta bournetti y el opilión Gyas titanus (ambas especies en las zonas de entrada), habiendo observado también en zonas interiores dípteros, carábidos, isópodos y diplópodos, así como crustáceos decápodos en las aguas del río subterráneo.

Hidrología: Las galerías inferiores de la cueva están recorridas por un arroyo de régimen estacional, que sufre importantes variaciones de caudal. La surgencia de este arroyo es la MA-04, situada al pie de la vallina donde se ubican las bocas, y en principio este activo no guarda relación con la H.uente la Vallina (MA-01), muy próxima y de mayor caudal.

Topografía: La configuración laberíntica de la cueva ha conducido a que sean muchos los cierres poligonales realizados, 34 en total, cuyo error medio es del 1'77 %, valor muy satisfactorio si tenemos en cuenta, por un lado, la morfología estrecha y tortuosa de buena parte de los conductos de la cavidad, y por otro, que las medidas en su mayor parte han sido tomadas con brújula y clinómetro. Igualmente se han realizado muchas visuales que no suman desarrollo (radiales, etc.), y si tenemos en cuenta las poligonales exteriores realizadas para determinar con exactitud la relación con la surgencia del sistema, MA-04, y con la cueva MA-05, antigua entrada obstruida en la actualidad, el cómputo total de la poligonal supera los 2,3 km.

Han participado en los trabajos:  Israel Sánchez "Isi", Toño González Braña, Saúl Pascual Asprón, Enrique Valenzuela, Myriam Nunes, Nacho Montero, Juan Carlos Riobello "Río", María Herrera Muñozo, David Fernández, Beatriz Santa Cruz Pérez, Gonzalo Sánchez, Victoria Álvarez Vena, Zaida Álvarez Vena, Lara Álvarez García, Íñigo Soto, Ignacio Márquez y Pablo Solares Villar (por parte de la Sociedad Espeleológica y Barranquista Escar), Joaquín Pérez San José (S.E.B. Escar / Club de Espeleología El Raigusu), Julio Ángel Montes (S.E.B. Escar / Grupo de Espeleología Sil), Sergio Estrada "Capitán" (C.E. El Raigusu), Rafa Bernardo y Enol Bernardo (Grupu d'Espeleoloxía Gorfolí). El texto de la presente reseña y el dibujo de la topografía son autoría de Pablo Solares. Las fotografías de Toño González Braña, Zaida Álvarez y Pablo Solares.


- Topografía -



(Última actualización: 1 de febrero de 2016)